Significado de falsedad

La falsedad puede ser definida como la falta de verdad o de autenticidad de algo. Si decimos que algo es falso podemos referirnos tanto a un discurso o a un objeto. Las personas también pueden tener actitudes de falsedad.

La falsedad es lo opuesto a la verdad. Es la ausencia de posibles verificaciones para lo que se está enjuiciando. La falsedad se puede relacionar con la hipocresía, porque una persona puede fingir tener valores que en realidad no tiene y actuar en consecuencia.

La falsedad en distintos ámbitos

A continuación se muestra cómo se aplica el término “falsedad” en diferentes ámbitos:

1. En el ámbito institucional pueden falsearse, es decir imitarse, documentos de importancia con fines corruptos.

En ese caso la falsedad puede demostrarse comparando un documento real con uno que se presume adulterado o con pruebas de laboratorio.

Los billetes, por ejemplo, son creados con características especiales que no pueden imitarse, por lo que identificar los billetes falsos es muy sencillo.

2. Para la lógica, un enunciado será falso si no puede comprobarse o no sigue las reglas de la lógica, a este fenómeno se le denomina “enunciado falaz o falacia”.

La palabra falsedad no tiene un concepto negativo en ese caso, sino que describe la ausencia de comprobación.

3. En el ámbito legal la falsedad de documentos o de testimonio es un delito penado. Si la falsificación de documentos es denunciada, la ley castigará a los responsables, dependiendo de la cantidad y la gravedad de los delitos cometidos.

No corresponde el mismo castigo por falsificar un documento menor que por la falsificación de divisas nacionales o extranjeras.

4. La falsificación de testimonio incurre en otras faltas, ya que puede haberse acusado a alguien de un hecho que no cometió o haber presentado declaraciones falsas en un juicio en curso.

El Código Penal especifica la existencia de delitos como la falsificación intelectual, que implica insertar contenido falso en documentos válidos, llamados instrumentos públicos. En el caso de la falsificación material, tenemos a un individuo falsificando el documento, no necesariamente su contenido.

En España la falsificación material puede ser condenada por períodos de prisión de van de 3 a 6 años. No podemos olvidar que este accionar debe causar perjuicio a terceros y debe haberse realizado de forma intencional.

Algunas legislaciones no incluyen la alteración de documentos privados como parte de la falsificación intelectual, sólo son tenidos en cuenta los documentos públicos. Si la falsificación fue accidental, no se está incurriendo en un delito.

La falsedad en las personas

El sentido común o el saber colectivo denomina falsedad a un defecto de la personalidad de algunas personas.

Las mentiras, la hipocresía, la imitación y la omisión son factores que, combinados, conforman a una persona falsa. Esas características van en contra de los valores necesarios para la convivencia en sociedad y son conductas muy rechazadas.

Los Estados incluso penan ese accionar con la prisión cuando implican documentación o declaraciones verificables. Esto nos demuestra que la falsedad complica las relaciones sociales y las perjudica. En los ámbitos familiares se enseña a las generaciones más jóvenes los valores relacionados a la honestidad.

La falsedad en la religión

Son muchas las religiones que condenan la mentira, la omisión y los engaños. Las civilizaciones de todo el mundo rechazan la falsedad y muchos demonios o imágenes negativas son retratadas como seres que cambian de forma o tienen más de una cara.

No ser lo que se aparenta es una cualidad negativa para el ser humano y causa tanto desprecio como temor. La confianza no puede establecerse sobre bases falsas, por lo que para la fe es importante separarse de todo accionar que resulte hipócrita o engañoso.

La religión católica condena la mentira en el octavo mandamiento de la ley divina, tal es la importancia de la honestidad.

La imitación de marcas

Falsedad

(“Lobo con piel de cordero”, dicho sobre la Falsedad)

En la actualidad la forma más común de falsedad que podemos observar a diario está en la imitación de marcas de objetos como indumentaria o electrónica.

Los artículos novedosos y de moda se promocionan, y otras empresas los copian con el fin de conseguir rédito económico.

Usualmente los productos falsos son más baratos y de menor calidad que los originales. En muchos puntos del planeta la imitación ilegal conforma un delito, pero resulta complicado rastrear a los falsificadores.

Los productos de imitación pueden adquirirse en mercados alternativos poco expuestos o en los numerosos puestos callejeros que existen en las ciudades.

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