Significado de Uso

¿Qué es “uso”?

Uso es el sustantivo asociado al verbo usar, que es el que describe las acciones mediante las cuales se le da valor o sentido a lo que se posee al alcance, precisamente, al utilizarlo. Siguiendo esta línea, la economía y la contabilidad comprenden que los bienes tienen determinado valor de uso que puede distar o no de su valor de cambio: el segundo es el valor que adquiere en el mercado en función de diversos factores, mientras que el primero alude concretamente a las condiciones que tiene ese mismo bien para satisfacer necesidades.

El uso individual y el derecho

De este modo, la noción de uso presupone la existencia de alguna motivación humana: las personas usan las cosas intentando obtener un servicio básico (usa una prenda de vestir para cubrirse o un termotanque para tener agua caliente en su casa) o una satisfacción personal nada básica (por ejemplo, muchas mujeres usan joyas porque les gustan y se sienten mejor luciéndolas).

Podría afirmarse que en la mayoría de los casos, lo que es usado por las personas es un objeto. Y es por eso que a veces se dice figuradamente que “una persona usa a otra” cuando la primera trata a la segunda, más que como se debe tratar a un ser humano (con deferencia y respeto), como si fuese un objeto, tratando de obtener de ella solo un provecho material.

La esclavitud o la explotación sexual constituyen ejemplos en los que las personas han sido (y son) usadas, aquellas configuran serios delitos en las sociedades actuales. A veces se venden objetos usados a menor precio que aquellos de igual clase pero sin uso; esto sucede típicamente con los automóviles o las propiedades, que tienen una vida útil bastante larga. La diferencia de precio entre lo nuevo y lo usado puede ser relevante en el presupuesto de una persona, de modo que amerite volcarse por lo usado.

A veces el uso no se asocia directamente con algo material como un objeto, sino con algo intangible, pero que cumple con el requisito de satisfacer una necesidad. Hacer uso de la memoria o de la astucia, por ejemplo, implica sacar provecho de ciertas facultades que, más o menos desarrolladas, todos tenemos, pero que no es posible comprarlas o venderlas.

En el mismo sentido, las personas hacen permanentemente uso del lenguaje, al hablar y escribir. En ese contexto, las academias de la lengua de los distintos países intentan regular y legislar sobre el uso del idioma en cada uno de ellos, incorporando palabras y expidiéndose en situaciones confusas.

Usos y costumbres: su importancia en materia de derecho

Cuando el uso apunta más bien a los comportamientos colectivos y se vuelve costumbre, el derecho toma nota de ello y eventualmente lo asimila como punto de referencia en el marco legal. Surge así el derecho consuetudinario, que toma esta concepción y aplica el concepto de “uso y costumbre” para describir las prácticas repetidas en el tiempo por la sociedad en su conjunto, que acata esos preceptos como vigentes y válidos, con conciencia de obligatoriedad.

Se trata de normas jurídicas que no están establecidas en ninguna ley o código, pero que se cumplen porque se ha hecho costumbre cumplirlas. Este derecho adquiere fuerza y se recurre a él cuando no existe norma jurídica escrita aplicable en relación con un hecho dado.

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